viernes, 16 de diciembre de 2016

El perro

El puerco el indecente el mamarracho
dormido sin pudor entre las bestias
volviendo bofetadas sinvergüenza
a memos y a estudiantes a reyes y a sofistas

en tu olor bien sabemos que has llegado
en tu ruido que no has de andar muy lejos
en tus bravatas que alguien te habló
tu sabio ventoseo en tu silencio

no sé si confundiste a tu maestro
si pensaste sin más que quien pregunta
no sabe que ya sabe su respuesta

o si es que tu ironía es un ladrido
y tú eres sólo un perro que se rasca
meando descarado sentencias y fragmentos

si fueras Alejandro
te habría venerado y eso basta
para saberme estúpido por siempre
e indigno de los perros que te siguen.



Gerrit Dou
Naturaleza muerta con perro dormido, 1650

jueves, 15 de diciembre de 2016

222

He llorado el cristal de mi cuerpo
y mis lágrimas eran impotente vidrio

he mirado sin temor las lámparas blancas

pura transparencia
siento la ignorancia de un mundo que no para

oculto en el silencio de mi voz sin sonido
sé que estoy listo
para lo que en verdad nada importa.



James Turrell
Wide Out, 1998

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Aula vacía

Aquí se habrían sentado
unas jóvenes estudiantes de filología
deseosas de amor y literatura
unos displicentes alumnos de economía
despreciablemente machistas
un matrimonio mayor
que siempre me saluda
sin conocernos
los de la marihuana
oliéndome de reojo
mientras fumo
los muy pocos compañeros
a los que sin esfuerzo
llamo amigos
habría compartido
café y tabaco
con mis alumnos
a quienes amo
a quienes tanto amo
con su miedo ingenuo
a perder la libertad
que ya han perdido
a encontrarse a solas en un mundo
solitario
que aguarda sin apremio
su llegada
habría compartido
risas y miradas
los conceptos rotundos
de la filosofía
y algunos versos
pero sólo hay hombres aburridos
que pasean a los perros
barrenderos sin ganas de trabajar
camareros que sonríen
cargados de respuestas
que nadie ha preguntado
un digno profesor de griego
discreto y educado
unas estudiantes de al Ándalus
al quivira
amables como el sonido
de una fuente
sabias como un verso
del profeta
hoy
apenas importa
somos pocos
aferrados al libro
a la magia del símbolo
del secreto que calla
lo que ha de ser pensado
alejados por fin
allá su cortedad
los mercaderes del templo.



Luca Bovera
Snow alone #2, 2013

domingo, 27 de noviembre de 2016

Los borrachos

Cuántas veces habrán caído
de la silla
cuántas veces ponme otra usted
perdone tiene
un cigarro?
con sus frases inconexas
atropelladas
y borrachas
malolientes
en el rincón baboso
de la ventana
más cercanos que yo
del cuerpo de las muchachas
menos dignos
menos cuerdos
más bravos
más fantoches
menos cerebrales
más hepáticos
los borrachos
no merecen un poema
sino un cuadro de Velázquez.



Velázquez
Los borrachos (fragmento)

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Poemas

Hay poema en la gente
que te mira de reojo
los que caminan despacio
sin importar mi presencia
en los jóvenes esbeltos
con mala educación
y caderas estrechas
hay poema en los perros
y sus amos a rastras
en las señoras que tosen
sabiendo que las miras
en los trabajadores
de paso firme y seguro
en la gitanería
que habla en la calle
igual que en casa
en el pubis de las flores
que aún no han salido
en las madres que aún conservan
un aroma de mujer
en el suelo limpio
bajo las mesas
en las colillas tiradas
cerca de una pared
hay un poema precioso
que aún no ha llegado
que quizá nunca llegue
pero yo no tengo ganas
de escribirlo.


rPieter Hugo
Dayaba Usman with the monkey Clear, Nigeria, 2005

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El espejo

Hay un viejo esperando al otro lado
bajo una lluvia de otoño entrañable y fina
calladamente sabemos
que aún no ha llegado el momento.


Richard Avedon
Jacob Israel Avedon, 1971

domingo, 6 de noviembre de 2016

Kadie's

La jungla es un garito con fieras y borrachos
el sitio de los crímenes vulgares
las miradas atroces los ademanes turbios
y las salpicaduras
cuando se hace de noche
los rótulos se vuelven madrigueras
con ratas y felinos de dientes afilados
los ángeles nocturnos vestidos con harapos
abandonan su espada a la sombra del cáñamo
y hay voces que no hablan
intermitencias
accidentes
roces
silencios que atraviesan los pezones de un niño
chillando como pájaros las copas de los árboles empapadas en mosto
la jungla es un tugurio con rudos cazadores
persiguiendo la carne de los cuerpos impúberes
con heridas y truenos en las fosas nasales
cansados de ser viejos
cansados de ginebra
la jungla es una cueva con lechos implacables
pero nadie se queja
nadie rompe las copas para entregarse al llanto
nadie se transparenta
todos enseñan sus almas marchitas
sus heridas de guerra
pero nadie ha nacido para animal de presa.



Sin City de Frank Miller