miércoles, 22 de julio de 2020

II

Hablo de mí.
Cuando hablo de los otros,
hablo de mí.
Son mis palabras las que se pronuncian,
soy yo el que soy en ellas,
ellas me son traicioneras
a fuer de serme fieles.
Ellas me dicen
mientras yo me oculto
detrás de ellas.
Si os ofendo,
soy yo el que me ofendo.
Si os increpo,
soy yo el que se increpa.
Si os desprecio,
soy yo el que no valgo nada.
Por eso,
aunque no pueda callarme,
he de volver
una y otra vez
a mi silencio,
para que yo descanse,
para que yo me sea
sin serme,
para que yo me deje en paz,
sin que a los demás,
ni a mí mismo,
les importe nada
de todo esto que digo
y quizá no debiera decir.



Briton Rivière
La respuesta de Daniel al Rey, 1890

jueves, 16 de julio de 2020

El profeta I

Engaña tú a otro,
ya que tanto sabes,
ya que estás tan seguro.
Abre la boca todo lo grande que puedas,
que todo tú te conviertas en boca,
y pregona tus inteligentes sandeces,
ya que tienes la razón
y toda la razón.
Y engaña a otros,
que no a mí,
y embárcales en tu sueño de la razón
lleno de monstruos que están por venir,
que sin duda vendrán,
porque tú los convocas
cada vez que los ojos te brillan
con el odio de la verdad,
con el ansia soberbia de la verdad,
con la ciega verdad que te ciega.
Anda y dales paño,
y que ellos te halaguen mucho,
maestro necio,
boca chancla,
boca de sapo,
pero deja de lanzar tu saliva
hacia este lado,
donde hay un hombre que ya no confía,
que no acepta verdades,
ni guías,
ni promesas llenas de falsas promesas.
Deja que siga,
y no me molestes más,
que bastante tengo con arreglar
las cosas de mi vida,
con mantener en paz mi alma,
para que haya paz cuando los otros quieran
saber por mí
en qué consiste un hombre libre.



 Pablo Gargallo
El profeta, 1932

jueves, 21 de mayo de 2020

XII

No estoy solo
también los que nos escondemos
somos legión
cuántos no crees que se esconden
de ti
de mí
de los otros
de todos
también ellos tienen bando
o no
o sí
también su mundo está en juego
y tú
ni yo
ni los otros
vamos a dejar que sobreviva
sabes cuántos quisieran
cuántos sueñan
esperan
desean
que no haya bandos?
pobres españoles que no juegan
qué vergüenza
ni siquiera dan pena.



XI

Ya sé lo que es dormir al raso
y te digo que es mejor
vivir entre alimañas
crees que alguien de mi bando
me perdonará
comprenderá mi miedo
el miedo del cobarde?
crees que me entenderán los otros
que se apiadarán de mí
no es la primera vez
que pierdo mi casa
pero nunca antes
perdí mi patria
también mis padres
y mis abuelos
tuvieron ya que dormir
entre alimañas
crees que alguna alimaña
te mira con buenos ojos?
pues no lo creas.



X

Yo también tengo bando
sé bien de quién me escondo
pero eso no importa
gane quien gane
toque quien toque
me tocará mendigar un rincón
donde vivir
sin que se note
siempre con el miedo de que alguien
me vea y me señale
y diga a los demás
mirad, éste
quién es
si nunca fue de verdad
uno de nosotros.



IX

Y aún pienso que valgo
algo
qué necio
aún pienso si pensando
no habrá algo de verdad
en ser cobarde
algo de dignidad
de honestidad
algo
de gallardía
tonto de remate
mientras veo que el mundo se arma
para otra guerra
yo juego a la huida
al escondite
a quitarme de en medio
a guardar la ropa
y aún creo que hay remedio
o misterio
lo sé
no se está mal entre las sombras
pero me desvanezco
en cuanto se encienda una luz.



VIII

Nuestro excelso dictador
qué gran persona
siempre ocupado en decidir
nuestro destino
y qué grandes también
los ministros que le siguen
los asesores los secretarios
los generales los espías
y qué decir de la masa
del pueblo que exaltado
construye la nación
a su imagen y semejanza
pobres los que no crean
qué haremos para curarlos
de su ceguera.