miércoles, 24 de agosto de 2016

A paso lento

Este señor de mediana edad
con un niño de la mano
él
que aún casi se recuerda niño
y ahora camina
al paso corto del crío

y esta señora del carrito
no muy mayor y sí cansada
-porque una vida cansa mucho
cuando es siempre igual-
esperando paciente a que pare
y le ceda el paso

y esta joven camarera
-de dónde saldrán tantas jóvenes camareras
flores de agosto
de repente-
torpemente amable
encantadoramente torpe

y esta familia que habla suave
con su hijo silencioso
su joven abuela silenciosa
su padre callado y sonriente

y estas mesas vacías
que a nadie echan de menos
llenas de un aire caliente
que acaricia
sin detenerse

hoy que las palmeras de Almería
bailan como siempre sin hacer ruido
y este café se enfría sobre la mesa
con lentitud de otoño
hoy que el cuerpo me hierve
por ser yo
en un mundo enteramente yo
quizá hoy pueda permitirme
no ser duro conmigo mismo
y dejar la nostalgia en el olvido
íntimo y profundo
dulce como un recuerdo
de la sangre que se agita
distraída.



Man Ray
Cafe Man Ray

2 comentarios:

  1. Me encanta este texto. Siento nostalgia de Almería. Cómo me hubiese gustado disfrutarla más y compartir contigo un café y compartir textos

    ResponderEliminar
  2. La vida es extraña y compleja. Por eso, a veces, cuando uno encuentra tranquilidad en todo alrededor, resulta sorprendente. Ya habrá ocasión en un futuro. Un saludo.

    ResponderEliminar