lunes, 25 de noviembre de 2013

Cancion del management

Canción del management que amaneció un día
las torrres del Nasdaq los organigramas
ejecutivos con alfileres mariposas disecadas
recorren los pasillos silenciosos de las bolsas
con sus hermosos gráficos sus cuerpos juveniles
sus cálculos precisos e imposibles.

Canción del management de las floristas que ya no existen
las mujeres presiden elegantes y firmes los consejos imberbes
firman órdenes terribles papeles timbrados con delicadeza
y sus ojos inventan los grandes ventanales
sin darle tregua al tiempo ni a la nostalgia.

martes, 19 de noviembre de 2013

Ciclotimia

De la alegría por perderlo todo,
a la tristeza por recuperarlo.

La razón tiene pasiones
que el corazón no entiende.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Junkia

El ángel de la basura, en los contenedores,
busca zapatos viejos, trapos con que vestir
el hambre de su familia.

Madrid de alcantarillas y falsos palacetes,
de pequeños rascacielos y luces incandescentes,
arrojas a la basura el hambre de tus hijos.

Los demagogos recitan estúpidas cantinelas en la alcaldía,
pero es tarde ya, ya es muy tarde,
las basuras acumulan retratos de familia y cerámicas rotas.

El ángel de los artistas, harapiento y bello, llora lágrimas postmodernas,
con los restos de la hecatombe compone pequeñas piezas
donde anidar los pájaros de la mañana
sus vestidos de fiesta.

Fragmentos de un poema de Lorca escrito por Rafael Alberti
legajo ref. 3S10M0/2

domingo, 27 de octubre de 2013

Peces

La pecera es la metáfora de un mundo prisionero, encerrado en la jaula temible del cristal y la falta de aire. Mas los peces, nada saben. Los miramos en un lento ir y venir cansado, un suave desplazamiento sin objeto, mantenerse junto al grupo, o encontrar el rincón donde posarse y no hacer nada, vestidos de silencio en su espera de ermitaño.

Es bello el movimiento repetido de los peces, el agua que invisible se abre al paso aerodinámico de sus cuerpos, de sus aletas sencillas.

Delante de una pecera, sentimos una fascinación callada, respiramos con quietud, como peces que reencuentran su medio natural, perdido para siempre en la osadía del anfibio.

La tristeza prisionera de los peces es una conclusión apresurada. Ellos mismos nos contemplan sin asombro, se deslizan con nosotros en una danza ancestral de la cual participamos, separados por el delgado cristal que a nadie importa y en realidad no existe.

Sumergidos en nuestra pecera de aire, también nosotros recorremos los pasillos inmensos, las salas de exposiciones, los soberbios edificios de la ciencia. Nuestras voces dicen poco, no más que la rutina repetida de las ágoras, y jugamos al encuentro y el saludo, a la danza inesperada y el agradable calor de los cuerpos que se acercan.

El pez sabe de nosotros, compartimos la pecera del aire y de la vida, del oxígeno y del alga, del árbol y el silencio permanente. Entablan con nosotros conversaciones profundas, sólo comprensibles en la semántica del ritmo, la cadencia tenaz del semionauta.



martes, 24 de septiembre de 2013

Amigo

Como un esclavo romano al que no hubieras manumitido y nunca lo harás, esperas que esté a tu lado durante los días aciagos y las noches asfixiantes; que se esfuerce donde tú no llegas; se goce en lo que tú desprecias; aplauda tus ofensivos sarcasmos; te consuele y se sacrifique cuando nadie más acuda en tu socorro; que discreto se aparte de la urna en que un día reposen tus insignificantes cenizas. Como un esclavo romano. En la época del absurdo y la estulticia, muchos lo llaman amistad. Pero yo nací hombre libre. 

Epicteto - ¿quién te dijo que la Naturaleza, cuando te dio un padre, se obligó a dártelo bueno? 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

De todos los nombres que hubo sobre la tierra mil idiomas mil dialectos me queda uno solo donde poner mi mano al alcance de mi mano. Tendré que decidirme.

La sensata cautela el silencio precavido la pausa inteligente el paso lento que inicia un recorrido sin curva sin tropiezos como hablar de las cosas que deben ser dichas y nadie espera. Hablar sin dejar huella.

Haiku. El mes de las lluvias con un aroma extraño resultó bendecido. No durará por siempre.

Todos mienten menos yo que digo mis verdades como puños bajo la mesa. Por qué no callé entonces.

Toda mi vida fue un ejercicio al dictado de otros hacerlo bien mejor que nadie qué importa el tiempo sólo es un ejercicio después de otro. Elegí el ejercicio de cambiar. No me reconozco.

martes, 10 de septiembre de 2013

Bajo la cama un reguero de polillas extiende sus alas para que nadie las vea quien tenga miedo que tire la primera piedra. Acierto.

Cada año por abril aumentan los requisitos que nadie puede cumplir como años que se acumulan hasta formar alpacas enormes donde juegan los niños. Nadie respira a propósito.

Por fin era consciente del mundo las paredes pobladas de autorretratos alineados con la luz adecuada desde un ángulo deseado durante muchos años no quiso abrir los ojos a lo evidente. Era el momento de terminar con todo.

El pasillo es tan profundo como un pozo interminable sin ventanas interiores lo recorren las pisadas adelante siempre avanza. Si alcanzara su final no tendría más remedio que dar la vuelta. 

Proyectos verticales de balaustrada efigies gárgolas y objetivos inalcanzables. Pasa la vida en suspiros horizontales.